809.544.7111 1.809.200.1283

 La amebiasis

​​La amebiasis es​ la enfermedad causada por un parásito protozoario, la Entamoeba histolytica. Dentro del grupo de las amebas humanas existen diversas especies parásitas, cuyo hábitat lo constituyen distintas regiones del tubo digestivo, principalmente el intestino grueso. Pero la E. histolytica es la única patógena y puede invadir secundariamente otras zonas del organismo de su huésped, por lo que puede causar una grave parasitosis que merece especial atención. 

La forma infectante de ésta bacteria, dentro de las dos formas en que puede presentarse, es la forma quística, resistente al medio externo y capaz de salvar el jugo gástrico. El desenquistamiento a trofozoitos o forma trofozoica, tiene lugar en el tubo digestivo. Estos trofozoitos son capaces de fijarse a la mucosa y colonizar la pared del intestino, y desde aquí pueden llegar a los vasos sanguíneos y ser conducidas a distintos órganos (hígado, pulmones, piel, etc.…) donde darán lugar a abscesos amebianos que complican y agravan esta parasitosis. 




 Existen diversos cuadros clínicos que pueden deberse a la infección por E. histolytica. Muchas (hasta un 90%) de las infecciones son asintomáticas, pero otras pueden dar lugar a cuadros y síntomas concretos: 

1.- Amebiasis intestinal crónica: Es la más frecuente, con un daño mínimo de la pared intestinal. Sus síntomas son dolor abdominal crónico de aparición ocasional, meteorismo y periodos de estreñimiento alternados con episodios diarreicos. 

2.- Amebiasis intestinal aguda: Se caracteriza por un cuadro de dolor abdominal, tenesmo y diarrea aguda (simple o con moco y sangre), a veces disentérica. No suele existir fiebre. 

3.- Colon tóxico amebiano: Se genera por la invasión y perforación de la pared, que crea una situación tóxica inespecífica, provocando un cuadro de peritonitis grave. 

4.-Ameboma intestinal: Poco frecuente, es debido a una reacción granulomatosa, y puede llegar a obstruir la luz intestinal. 

5.- Amebiasis diseminada: Debido a la diseminación del parásito por vía sanguínea, o por continuidad, el parásito puede llegar a distintos órganos y sistemas, donde se forman abscesos amebianos. El órgano más frecuentemente afectado es el hígado. 

La transmisión es fundamentalmente fecal-oral, ya que las formas infectantes (quistes) se ingieren al llevar a la boca bebidas, alimentos, las manos, tierra o fómites que contengan materia fecal infectada. 

El periodo de incubación, por lo general, dura de 2 a 4 semanas, aunque varía desde pocos días a varios meses. La transmisibilidad puede durar años, sobre todo por los portadores asintomáticos de la enfermedad. La susceptibilidad a la infección es general, aunque es posible que exista cierta inmunidad parcial adquirida en zonas endémicas. 


¿Cómo prevenir la amebiasis efectivamente?

1- La amebiasis suele contagiarse por la ingesta de comida o agua contaminada, y también por el contacto con materia fecal infectada. Aunque muchas de las personas que se contagian con este parásito no presentan señales de infección, cuando las amebas invaden las paredes del intestino grueso se manifiestan los síntomas de esta condición, que deben ser atendidos rápidamente por personal médico para evitar una deshidratación severa u otras complicaciones. 

2- Una de las primeras armas para prevenir la amebiasis, especialmente cuando viajamos, es ingerir siempre agua envasada procedente de una fuente fiable. Consumir agua de grifo, en ríos o manantiales puede desencadenar una infección estomacal o generar malestar, especialmente si visitamos zonas tropicales, con pocas medidas de higiene o países en vías de desarrollo. 

3- También es importante evitar consumir alimentos crudos, como ensaladas o vegetales, cuya manipulación o higiene desconozcamos. Lavar los vegetales y frutas remojándolos en agua con unas gotas de vinagre o limón durante algunos minutos ayudará a reducir la posibilidad de contagiar amebiasis u otras infecciones estomacales. Si comes fuera de casa, especialmente cuando estás de viaje, lo mejor es evitar por completo los alimentos crudos. 

4- La higiene después de ir al baño es también fundamental para prevenir la amebiasis. Así como ocurre con otras infecciones estomacales, es importante lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de comer, de esta forma reducimos la posibilidad de que los alimentos se infecten de parásitos u otros organismos. 

5- Se recomienda evitar recoger agua de estanques o zonas en las que se haya acumulado. Es importante que el agua para el consumo humano siempre sea potable. Otras recomendaciones para prevenir la amebiasis son: 
• Evitar comer en lugares que parezcan poco higiénicos o que no cuenten con una cocina adecuada. 
• Controlar la presencia de moscas, pues pueden transportar el parásito y causar infecciones. 
• Si debes ingerir agua que no sea embotellada, hiérvela al menos 10 minutos antes de beberla.

Si sospechas que te has contagiado de amebiasis, busca atención médica inmediata.
​​​​​​​​​​

Artículo Anterior

La diabetes

Artículo Posterior

Lo que debes saber de la difteria